PESCADAS
PESCADELIA
Por Por Guada Cheja

En Pescadas prima la psicodelia. Con teclado, guitarra y batería su música arrastra toda la paleta de colores. Su primer y único disco fue editado en 2006 con 15 temas muy cortitos pero super intensos.
Dos de los integrantes del trío de Temperley se juntaron con Mil Rockeras para tener
una conversación 100% pescadélica.

La música de
Pescadas tiene muchos colores, texturas y sabores. Escuchar esta banda es como experimentar tour mágico y maravilloso guiado por un submarino amarillo. Psicodelia, surf, progresivo, garage, A go-go... un viaje hacia 30 y 40 años atrás, tanto por lo auditivo, como por los difraces y vestuario en escena, que ya son ritual de la banda.
Vanesa Shake es la encargada de teclados, bajos (en teclas) y voz,
Luciano se arma con guitarra y garganta y su hermana,
Airin, sacude los parches en batería y percusión.
Así como sus canciones fluyen, primero vino una anécdota, luego las reflexiones se transformaron en conversación y entonces, sin que nadie lo notara comenzó entrevista.
Luciano: Antes en un disco no veías la dirección de mail para contactar a la banda.
Vanesa: Lo tenías y decías: “que bueno, pero ¿dónde estará esta gente?”.
L: Una vez una chica creyó que nosotros éramos una banda que había existido en los 70.
Guada: Eso debe estar relacionado con lo cuidado que está al sonido y la estética tanto en vivo como en el disco ¿trabajan con algún diseñador?
Luciano señala a
Vanesa
G: ¿Sos diseñadora?
V: No, dibujo a mano y se los doy a
Julián, de los
Zorros Petardos Salvajes, que él hace diseño, y los pasa a la PC.
L: Ttodos los dibujos son de ella.

G: En vivo tienen una estética muy puntual, con los disfraces de los pescados y la ropa que usan ¿Cómo nacen las ideas para la estética de los shows?
L: Siempre tuvimos la idea de hacer algo audiovisual, y lo más cercano es teatralizando porque si querés usar luces o algo así es más costoso.
V: Antes no salíamos a tocar porque nuestra situación económica era malísima, a veces no teníamos para pagarnos un boleto para ir a ensayar, y como somos del sur nos resultaba imposible afrontar un flete para ir a tocar a Capital. Cuando pudimos editar el disco, tuvimos que usar la imaginación para hacer cosas creativas y accesibles.
L: Lo bueno es que hasta en la peor crisis siempre se trabajó con la banda. Si fuese por nosotros haríamos algo visual nuevo en todos los shows.
V: Antes de Cromagnón lo hacíamos, colgábamos telones, siempre teníamos fondos distintos, hay una foto que todos estamos vestidos de lunares y el fondo es igual, también lo empezamos a trabajar cuando vino el escenógrafo,
Marcelo.
L: El problema económico provocó que hagamos cosas sensillas pero con gran impacto, por ejemplo una vuelta llevamos una tela para el fondo del escenario, y se nos ocurrió ponerla adelante, entonces nuestras imágenes se reflejaban y la gente sólo veía nuestras sombras.
V: Como teníamos una sóla lampara teníamos que organizarnos para que nos vieramos todos y las sombras salgan completas, así que yo estaba arriba de unos cajones.
L: El escenario era extraño, porque la batería estaba a un costado,
Vanesa en el otro y yo en el medio, entonces se formaba algo interesante, además por como habíamos colgado la tela quedó todo medio deforme, pero se armó algo bueno. Lo peor es que se suspendió el show.
V: Por la policía.
L: Sólo tocamos tres temas.
G: ¿Empezaron con la misma formación?
V: No, al principio había una chica que cantaba,
Claudia.
G: ¿Cómo se conocieron?
V: Conocí a
Claudia y ella tenía un proyecto con
Airin (baterista), pero por alguna u otra razón nunca podíamos encontrarnos, hasta que nos reunimos en una fiesta y arreglamos para juntarnos a ensayar en su departamento en Ezeiza. La madre tenía un Farfisa, un doble teclado con pedalera, re lindo, esos de mueble (con el mismo que tocamos ahora) y
Airin tenía su batería en una pieza, pero había un pasillo muy finito y el teclado no pasaba, entonces quedaba afuera de la habitación y yo tocaba dándole las espalda a las chicas. Después
Airin empezó a grabar el ensayo, primero un tema que veníamos tocando y luego me dijo, que grabara el otro, pero yo me confundí y toqué algo que era mío, y cuado ella se lo mostró a su hermano, mi tema era muy parecido a un tema de él.
L: Era prácticamente igual, porque eran las mismas notas, y esa conexión hizo que me entusiasme y piense:
“quiero conocer a esta chica”. Ellas ensayaban en lo de mi hermana, y yo estaba trabajando ahí, así que las escuchaba sí o sí. Como no estaba tocando con nadie me mandé a hacerles la segunda y un día me dijeron
“quedate”.

G: Entonces su formación de teclado, bata, viola, que es bastante original, ¿fue casi casual?
V: Cuando la cantante se fue buscamos otra y probamos bajista, pero las cosas no resultaron. Queríamos que haya una base de bajo “de verdad”.
L: No es fácil para un baterista escuchar un bajo de teclado.
V: Además yo tenía un teclado con cuatro octavas de juguete, entonces no podía hacer un bajo que sonara bien.
L: Pero se hacía.
V: Hasta que me pude comprar el teclado que tengo ahora, donde podés dividir las octavas de bajo y las de teclado, poniéndole sonido de bajo.
L: Entonces cambió el sonido.
V: Además me metí a estudiar, porque pensaba:
“ahora puedo hacer los bajos, pero cuando tenga una idea más compleja se va a complicar”.
L: ¡Y cuando toca parece que está bailando
ulah-ulah!
V: Antes no era tan complicado, primero usaba las dos manos y cantaba, pero el Farfisa, tiene una palanca que movés con la rodilla para sumar voces, y tiene una pedalera con bajos que tocás con los pies.
G: ¿Cómo componen?
L: A mi se me ocurren todas las ideas en la calle o en el trabajo, pero llego a casa y todo se mutó.
V: Yo puedo escribir lo que se me ocurre, eso me ayuda a tener un apunte y poder armarlo cuando quiero. A veces ensayamos nosotros dos completando ideas nuevas.
L: Cuando nos ponemos a tocar juntos van surgiendo las ideas, acelerándose cada vez más hasta que se plantean un montón de cosas.
G: Me imagino que después de tantos años trabajando juntos tienen una forma de funcionar.
V: Es una forma de convivir, así como convivís con tu pareja.
L: Además nosotros somos pareja, tenemos un hijo, y el niño también te demanda mucho tiempo.
V: Y se pone celoso cuando tocamos.
G:¿Por qué sus temas son tan cortos?
L: Son como pequeños versos que dejan mucho a la imaginación. Lo que damos es muy poquito pero abarca mucho, nosotros sólo proporcionamos el pincel y el color, el resto depende de cada uno.
G: Cuando escucho el disco me dan ganas de que no haya silencios y sea una obra entera.
L: Esa era la idea en un principio. Cada tema está organizado con un sentido, es como si fuese una historia que tiene principio, nudo y final, lo que pasó fue que no pudimos hacer las uniones.
V: Nos equivocamos en la manera de grabar.
L: Y en parte era un problema económico que había en ese momento.
V: De hecho también tardamos en sacar el disco, lo grabamos a fines de 2004, y recién lo editamos en 2006.

G:¿Qué escuchan?
V: Ssiempre vamos para atrás.
L: Es bueno conocer música vieja, como música clásica.
V: Yo escucho música del 1600 por mi estudio. Esa gente hacía una revolución en la música. En el 1400 la iglesia prohibía ciertas melodías, y esa música se hace profana, deja de ser católoica, se aleja de la iglesia y así logra otras cosas, y al rock le pasa mucho eso. La música es así, no hay una separación.
L: Hay un gran vínculo entre los ditinto estílos, por ejemplo el primer tango lo hizo Bach.
V: Sí, y en Bach escuchás a Los Beatles también, todo ese contrapunto que tienen entre las voces.
L: Por otra parte a mi me gusta mucho The Seeds, Tomorrow, The Residents, Frank Zapa, Zombies. Creo que somos buenos receptores, cositas muy sensillas nos alimentan bastante.
V: También está bueno conocer algo nuevo, por ejemplo conocí Beach Boys bien cuando Luciano compró Pet Sounds, porque sólo haciendo una escucha profunda realmente lo conocés.
G: ¿Qué momentos encuentran para esuchar música?
V: En los viajes me pongo el walkman, sino los domingos en casa.
L: Pocas veces es sentarse a escuchar, igual aunque el músico esté haciendo una cosa siempre está atento a los ritmos y melodías, y si te llama la atención vas a ir al lado del parlante.Cuando algo me gusta, si me están hablando, veo la boca de la otra persona moverse pero no escucho, no puedo atender lo que me están diciendo porque estoy escuchando música.
V: Ojo, no hay que juzgar un tipo de música a la primera esucha, porque quizás no era el momento o no llegabas entenderlo, siempre tenés que esuchar un disco al menos tres veces. Eso lo aprendí estudiando porque había cosas que para mí eran incomprensibles.