NEMESIS
METAL SANTIAGUEÑO
Por Guada Cheja de
Cruel NOCTURNA

La primera bajista mujer en subirse a un escenario en su provincia nos contó sobre las duras experiencias musicales en el interior del país



Silvi
nació en el interior de Santiago del Estero, una tierra de folkloristas donde el rock recién está encontrando un lugar, así que en su búsqueda de crecimiento musical debió migrar a la capital de su provincia, donde hoy se estableció detrás del bajo de Némesis. Con esa exploración constante en espacios de expresión, colaboró con la gestación de la Asociación de Músicos Independientes,
la organización del Santiago Rock 2006 y continúa buscando y creando recovecos
para amplificar la distorsión.
Después de compartir dos fechas con ella, cuatro días del seco calor santiagueño y la calidez de la gente, decidí que la voz de esta milrockera no podía faltar en el portal. Así que una hora antes de subirme al micro que me traería de vuelta a Buenos Aires, nos sentamos en los colchones en los que veníamos durmiendo hacía algunos días y mientras hablábamos la cinta comenzó a correr.




Ustedes empezaron haciendo tributo a Rata Blanca, pero hablando con Pablo (guitarrista de Némesis), me dijo que odia que le digan que hacían tributo ¿Por qué no les gusta?

Se ha generado una mala costumbre en la gente porque sólo hacíamos temas de Rata, cuando nos veían nos decían "aguante Rata", y uno pensaba: "no, aguante mi banda".
Nos jodía mucho porque nos encasillaban, y en realidad tenemos muchas influencias.

Se que les costó mucho llevar la banda adelante, hasta les significó tener que mudarse. Contame cómo fue ese proceso.

Cuando habiamos arrancado estábamos en Fernández, muy en el interior, allí las posibilidades eran muy reducidas, y cuando empezaron a surgir necesidades de componer temas propios, hacer covers más complejos, avanzar, crecer, con Pablo habíamos decidido venir a estudiar profesorado de música (a Santiago Capital) y viajamos los dos solos, con las re ganas, pero la verdad que ha sido muy bajoneante encontrar gente.

Me imagino que si acá es difícil en Fernández debía ser...

Era imposible, en su momento hemos sufrido muchísimo, nosotros no conocíamos Santiago y delirábamos con que íbamos a llegar a algo algún día, pero veías que el entorno era tan cerrado.

¿Cómo era ser rockera desde pequeña ahí?

Me sentía rara, porque a mí la música siempre me ha dominado, es una cosa a la que me he entregado y la gente de mi entorno ni bola, pero la verdad que yo me encerraba en mi mundo y era feliz. No tenía mujeres para compartirlo.



¿Cómo ves hoy en día ser una muchacha que toca en una banda de metal?

Venir a Santiago, que también me ha costado porque soy la primera chica que se ha puesto a tocar el bajo, me ha hecho sentir diferente, al margen de que era mujer, ya estaba en la mía, allá en Fernández no tenía con quién hablar.

¿Cómo sentís que te recibe el público? ¿Fue cambiando la relación a medida que empezaron a mostrar sus temas?

Al comienzo había distancia, porque era algo nuevo, nunca se había visto a una mujer arriba de un escenario tocando el bajo, menos haciendo metal, y menos entre chabones que re tocan. Después uno va haciendo un feeling con la gente, primero se acercan para decir "que bueno que está" y después: "Has tocado bien, que linda tu banda" y luego: "Que bajista". Igual sigue siendo un proceso difícil.

¿Cómo te sentiste en la fecha (el sábado 14 de octubre en el Teatro del pueblo, Santiago), que por primera vez compartiste escenario con otras chicas?

Ha sido un orgullo muy grande, estoy re feliz, me siento más libre Era una presión constante para mí ser la única mujer, me ha encantado que vengan aquí, que la gente vea que hay otras mujeres, y que está bueno lo que hacen. En algún momento decían que las mujeres no son para el rock, y creo que han tenido una buena lección el otro día.

¿Tenés alguna influencia de música hecha por mujeres?

Te puedo decir que la admiro a la Carina Alfie. Lo que yo he mamado era todo metal y eran todos hombres, no tenía con quién identificarme.

Me di cuenta que todos ustedes (Némesis y, los también santiagueños, Daño Cerebral)
son hijos de músicos, ¿Todo el mundo toca acá, o es sólo en su ámbito?

En mi caso tengo un tío que es músico, mi viejo es músico frustrado (risas), mi mami es cantante y mi abuela lo era, pero ninguno se ha animado a decir "me gusta esto y voy a pelearla"



¿Recordás cómo fue que descubriste el metal?

Un hermano de mi mamá falleció de muy joven, al poco tiempo mi mami me dice "a tu tío le gustaba Scorpions", y yo, que soy muy melancólica, me acuerdo que he visto en la radio que traían un cd con el nombre de la banda y lo primero que he hecho es buscarlo. Los primeros dos temas ya me habían partido la cabeza, y me pasaba todo el día escuchándolo.

¿Cómo era conseguir música en Fernández?

En su momento lo único de rock que podía tener era lo que había en la radio, que era lo más comercial, y después en la secundaria he conocido un par de chicos, varones obviamente, porque a ninguna mujer le gustaba el rock, y ellos tenían música.

¿Se pasaban la música, era como un circuito?

Claro, porque en Fernández nunca ha existido el metal, en un pueblo cercano, Forest, tenía su peso, y un amigo, que era de allí, tenía un tío que había sido muy metalero y mandaba pedir las grabaciones de afuera. Así hemos ido pasándonos música, después yo empecé a descubrir el mp3, me metía en cybers y bajaba música de internet por horas.

Si es difícil conseguir música, me imagino que instrumentos...

En Fernández no hay donde comprar un instrumento, salvo un una guitarra criolla o un bombo. Yo he conseguido mi bajo gracias al primer cantante de Némesis, que era de Buenos Aires y como estábamos en plena formación, necesitando cosas, él se ha tirado el lance y me lo ha sacado con su tarjeta.

Hoy en día, si necesitás cuerdas, una calibración o se te rompe un pote del bajo,
¿Cómo lo solucionás?

Cuerdas tengo que ir a comprar, no tengo otra, para calibrar tengo a mi viejo, que no es luthier, pero es un capo y lo deja joya. Al estar limitada económicamente, también se complica, por ejemplo no puedo comprar el bajo que quiero, pero amo a mi bajito que tiene un solo micrófono, re mil trastea y la primera no la puedo afinar nunca. Además el único luthier confiable que había en Santiago, que había estudiado, se ha ido a Italia, así que estamos todos cagadísimos, y uno no se anima a dejar el instrumento en manos de otro, también están lo que se van a Tucumán y vuelven con el instrumento joya.




Rock e independencia

Contame sobre la Asociación de Músicos Independientes
Hace pocos meses estamos gestándola, no solamente los músicos de rock, aunque en realidad nos hemos movilizado nosotros porque ha salido un proyecto muy interesante en el gobierno que se llama Santiago Rock 2006, que consiste en una serie de recitales en el interior, y han empezado a surgir otros proyectos independientes copados de la Asociación, como ir a tocar a las escuelas y crear un circuito en pubs, para que todos los fines de semana haya algo de rock.

¿Cómo es el apoyo de los medios a esta movida?

Si nosotros no salimos a buscarlos no nos dan pelota, siempre están en las peñas o en los festivales grandes, porque aquí todo es folklore, y los rockeros nunca hemos tenido un lugar. Ahora de a poco se está generando.

Siendo el folklore algo tan fuerte, tan mamado acá, ¿Sentís que miran al rock
con algún resquemor?

Si, lo primero que dicen es que somos unos traidores porque estamos en tierra de folkloristas y estamos haciendo música yanqui, pero mi idea es que al estar en Santiago ya no es música yanqui. A parte, aquí los músicos tienen un talento muy particular, y sobre todo en las bandas de rock, por ejemplo el caso de Mantra, que es una banda donde cada uno es fanático de un grupo de folklore. A nosotros a veces nos pasa que nos dicen: "Eso es una chacarera", y nosotros ni nos damos cuenta, a la hora de componer inevitablemente te sale (a tu manera), y está muy bueno porque le muestra los folkloristas que nosotros también llevamos el ritmo adentro.


PARA SABER Y ESCUCHAR MAS SOBRE SILVINA y NEMESIS
http://www.nemesisweb.com.ar