CRUEL NOCTURNA
CRIATURAS DE LA NOCHE
Por Nic Loreti


Una mezcla de chicas y rock pesado, combinación poco vista. Antes de presentarse en el Mil Rockeras Metal Fest, el jueves 28 de diciembre, junto a Blood Parade y Etherna, en Unione y Benevolenza, las muchachas (y el muchacho) de esta banda presionan play y hablan sobre sus pasos musicales.



Cruel Nocturna es una banda (cuanto menos) particular en la escena pesada local. Aunque ellos se autodefinen, en sus propias palabras, “rock pesado”, queda claro que siguen la senda de Tony Iommi & Cía. Con influencias de (obviamente) Black Sabbath, Megadeth, Alice in Chains y afines, quizás la referencia más cercana a Cruel... sea Drain, la banda de chicas de Estocolmo que hizo bastante ruido durante los 90. Con un estilo propio, Cruel Nocturna tiene su fuerte en los shows en vivo, con las guitarras de las hermanas Luciana y Melisa Gambini apoyándose en la pared sonora del tándem compuesto por el baterista Javier Dauo (también actualmente en Deus Ex Machina) y la bajista Guadalupe Cheja. En una escena dominada por bandas masculinas, Cruel... viene haciendo su propio camino a fuerza de actitud y distorsión.Mientras que actualmente cuentan con un EP de 4 temas, preparan la grabación de su primer disco para enero del año próximo, a editarse en algún momento de 2007.A continuación, una entrevista con Javier, Luciana y Guadalupe (Melisa, la cantante y segunda viola, ausente con aviso).



¿Cómo fueron los comienzos de la banda y cuántas formaciones hubo hasta llegar a la actual?
Guadalupe
(bajo) : Básicamente, la banda comenzó así: Meli y Lu, que son hermanas, empezaron a tocar juntas porque querían formar una banda...
Luciana (guitarra y coros): Esto fue en 2002, cuando mi hermana y yo nos juntamos con Jesús (primer baterista de Cruel Nocturna, que entonces era Almas), y con otra bajista que luego se alejó, entonces tuvimos el placer de conocer a Guadalupe (risas). Así fue como entramos en una etapa de búsqueda musical, para mi hermana y yo era la primera banda, la primera vez que enchufábamos un instrumento a un equipo amplificado. Nos costó mucho encontrar cuál era nuestra voz, qué era exactamente lo que queríamos tocar, pero creo que lo que es hoy Cruel Nocturna empezó con la entrada de Javier en el 2004.





G
:
En realidad Cruel Nocturna fue cambiando de nombre al mismo tiempo que la música mutaba. Primero fuimos Almas, con Jesús, después Nocturna, con Paulo (el segundo batero) y después Cruel
¿Qué estilo hacían al comienzo?
L: Un grunge popero espantoso (risas)... horrible.
G: Bueno, siempre fueron temas sentidos...
L: Eran temas sentidos pero estábamos en la búsqueda, volcando todas nuestras influencias.
G: Además no estábamos sólo en una búsqueda musical, también en una búsqueda con nuestro instrumento. Hacía muy poco que tocábamos.
L: Pensá la diferencia que hay entre sacar temas de Alice in Chains en la criolla y colgarte una guitarra eléctrica, tratar de tocar un riff a mucho volumen con una batería, era una cosa totalmente nueva para nosotras, Guada y Jesús ya habían tenido otra banda.
¿En qué cambió la banda con la entrada de Javier?
L
: Algunos temas que hacemos hoy ya estaban hechos.
G: Pero cambiaron mucho...
L: Javier les terminó de dar el carácter que nosotras, sin saber, buscábamos. Con su llegada terminamos de confluir los cuatro en un camino a seguir. Más allá de que uno en una banda siempre evoluciona.
G: El tema era que nosotras queríamos hacer música más pesada y necesitábamos otro tipo de baterista, con otra búsqueda




L
:
Y él nos hizo cambiar nuestra forma de tocar, básicamente. Javier venía de tocar thrash metal. Y nosotras veníamos con la hippeada (risas), pero queriendo hacer algo más pesado. Él venía de tocar mucho más pesado y como quería como bajar un cambio, la mezcla fue perfecta.
Javier: Muchos proyectos que tuve fueron de metal más pesado, pero cuando escuché esta banda me pareció algo mucho más cercano a lo que venía buscando. Aparte musicalmente había muchas similitudes, sobre todo en los gustos. Hubo una conexión instantánea.
L: Ninguno de los cuatro dice “bueno, vamos a hacer metal”, es simplemente lo que nos sale a todos juntos, y afortunadamente nos gusta esa mezcla.
¿Cómo es el proceso de composición entre ustedes?
L:
Es muy variado, y eso es lo bueno de Cruel Nocturna. Muchas veces Meli y yo hemos traído cosas armadas de casa (porque vivimos juntas), otras veces Guada trajo la bases enteras de un tema y muchas veces Javi trajo ideas.
G: No sólo rítmicas, también melódicas porque Javi toca la viola.
L. Lo bueno de esta banda es que las ideas pueden nacer de cualquiera, y se terminan de completar entre los cuatro. Cada canción es de los cuatro sin importar de dónde haya nacido.
G: Además las retocamos mucho, no paramos de arreglarlas hasta que decimos: “Listo, ya está”.
J: Fue todo un proceso, porque cuando yo llegué ya había temas y no tuve más que aprenderlos. Después pasó que nos planteamoss: “Habría que ver qué pasa si nos ponemos a componer”. Y claro, al principio siempre alguien traía una idea de cómo era lo que quería hacer y los demás lo seguíamos... Pero después empezó a pasar que simplemente comenzamos a tocar mucho juntos. Y entonces empezamos a pasar más, improvisando. La primera vez que hicimos eso nos dimos cuenta que teníamos un tema entero... Desde ese momento hasta ahora muchas de las canciones que salieron fueron improvisadas.
G: Igual fue difícil conseguir esa confianza, nos ayudó mucho estar tanto tiempo encerrados en la sala de ensayo. Empezamos a ensayar tres veces por semana y además teníamos muchas ganas de tocar en vivo, porque las canciones tienen que ver la luz.
L: Sino se marchitan...



La música que se va poniendo de moda durante los años, ¿los influencia? ¿Se ven haciendo cosas más actuales de repente?
L
:
No, para nada. Es más, creo que vamos para atrás (risas).
G:
¡Eso no suena muy bien! (risas)
L:
Cuando nos encontramos teníamos un espíritu bastante noventero, ahora los cuatro nos damos cuenta que la mejor música es la más vieja, que fue escrita hace tres décadas. Nuestra búsqueda nos lleva a las fuentes.
¿Cómo funciona cada uno dentro de la banda? ¿Qué roles tienen?
L
: Creo que indefectiblemente en las bandas se van desarrollando roles. Y lo sabio es saber aceptar que cada uno hace lo que puede. Quizás uno tiene la suerte de conocer Internet y manejar toda la parte de la comunicación y otro tiene conocimiento en otras cosas... Lo importante es que todos quieran sumar. Es muy idealista pensar que los cuatro vamos a tirar para el mismo lado, al mismo tiempo.
G: Igual también es todo un proceso aprender a conocer al otro y trabajar de a cuatro, es algo completamente familiar.
L: Con sus cosas buenas y malas.
G: Y sí, estamos mucho tiempo juntos, y encima componiendo. Y cuando uno compone se abre tanto, es algo tan propio que muchas veces es difícil criticar o ponerse de acuerdo. Son cosas complicadas de tratar.
L
: Hay que poder aceptar que un compañero te diga “loco, ese arreglo para mí no garpa”. Y para vos era el mejor arreglo del mundo. En ese momento lo tenés que poder entender.
Cuando uno hacer arte, y sobre todo después de varios años surge el cuestionamiento de si uno podrá llegar a vivir de su sueño, ¿les pasa eso? ¿se lo cuestionan?
Javier
: Es difícil. Si esas ideas te dan demasiadas vueltas en la cabeza creo que te volvés loco. Es ahí cuando no es posible hacer música de manera fluida y relajada, lo aprendí a lo largo de los años. He visto bandas caerse a pedazos por situaciones de ese tipo. No te podés poner a pensar todo el tiempo en lo que van a decir de tu show o de tu disco... A algunos capáz que les gusta, a otros quizás les parece horrible. Pero para mí a esta altura es muy difícil tener en cuenta una crítica de una revista o de un diario, porque lo que ellos ven de una manera, quizás yo lo veo completamente distinto. Teniendo eso en cuenta entendí que tengo que conservar toda la energía en la música y en la banda. Lo otro se termina interponiendo entre los integrantes.
L: Uno no puede ser hipócrita. A todos nos gustaría tocar ante más de 500 personas. Pero si eso no ocurre, creo que lo más importante es venir a la sala e irme contenta.
J: Hay gente que está con la mente afuera de la sala, eso es una cosa habitual, tanto en las bandas grandes como en el under. Y tu centro de estudio, tu laboratorio, es tu sala, ahí se supone que vos hacés tu laburo.
G: Además, el hecho de sentir que los cuatro estamos enamorados de la banda y de los temas es algo que nos hace muy bien.




¿Cómo ven la escena hoy en día?
L
:
En todos los aspectos de las relaciones entre las personas, hay cosas universales: Hay gente de mierda y buenas personas en todos los ámbitos de tu vida. Yo no pienso “este o ese ambiente es una mierda” o “aquel otro está bueno”. Nos hemos cruzado con gente excelente y con otra menos excelente. No se puede decir que un ambiente u otro sea de tal forma. No puedo decir que los heavys son cerrados como dice mucha gente, porque he conocido muchísimos muy, muy copados y con la mente super abierta. Entonces me parece muy ingenuo definir un ambiente.
Pero sigue habiendo cierto prejuicio entre los metaleros...
J:
Sí, el tema es que no es una cosa sólo de acá, en otros países también sucede. En otros lugares el metal under tiene mucho de eso. De afuera, nosotros conocemos, más que nada, lo que trae “la máquina”, pero si por casualidad ves algún video medio under, vas a notar que las situaciones son muy similares. Decís: “Uy, falta la Quilmes” (risas). Hoy en día la movida del metal acá está muy diseminada, producto de que en una época no se creía que el género pudiera vender discos o llenar un Obras. Esa es la realidad. A principios de los 80 la única banda que hacía eso era Riff, ahora hay sellos que se interesan en bandas pesadas y distribuidoras de discos de metal exclusivamente.
L: Pero queda claro que no es lo que más se escucha acá.
J: Obviamente. El nivel musical está un poco degradado últimamente...
Pero en general...
J:
Si, no es que es algo inherente a nuestro país. Tiene mucho que ver con los medios y cómo funciona el mundo hoy.
L: Rock & Pop y MTV son una gran fuerza... ponés la radio o la tele y te pasan 500 veces el mismo tema. Entonces, ¿cómo no se te va a pegar?
G: Para mí es un problema mucho más macro, tiene que ver con el acostumbrarse a masticar todo muy prefabricado. Antes te comprabas un equipo de música que te duraba veinte años y ahora te dura cinco. Creo que con la música pasa lo mismo.




J
:
Hay una regresión a lo que fueron, en su momento, los ochenta. Llegó un momento donde todo lo que apareció a principios de los 90 fue, de una forma, revolucionario. Ya sea Nirvana o el Álbum Negro de Metallica. Lo anterior que habíaa eso era como una especie de competencia a ver quién hacía la canción más sencilla y vendía más discos. Todo se había vuelto tan tonto que tuvo que aparecer esa nueva movida, porque ya era insostenible, y en este momento también hay una monotonía mundial a nivel musical, una competencia global por pegar en la radio antes que el otro. Es difícil escuchar radio y sentir que hay un tipo que hizo ese tema porque quería compartirlo con alguien más. Cuando escuchás ciertas canciones sentís el ruido de las monedas cayendo. Hay una especie de regresión y en algún momento esto va a tener que ceder, porque cuando las cosas no tienen sostén se caen.
G: Es algo que data desde hace mucho tiempo, como cuando empezó el pop en los 60, la palabra pop viene de “popular”. Ya entonces tenían un edificio gigante de oficinas con chaboncitos que componían un hit tras otro. Onda “métete en ese box y házlo” (risas)...
¿ Cómo ven el ambiente del rock acá, hoy?
J: Con toda esta situación empezás a descubrir bandas en el under que están en la misma que vos y te hacen falshear, que tocan por las mismas razones que uno. A mí me gusta la música que hago, entonces no estoy pensando “a ver si me pasan en la radio”, sino “a ver cómo puedo hacer que mi música sea mejor”.


PARA SABER Y ESCUCHAR MAS SOBRE CRUEL NOCTURNA
http://www.cruelnocturna.com.ar
http://www.fotolog.com/cruel_nocturna